Note 313 — SANTA TERESA DE JESUS (1515-1582)
Reading edition
Es muy común decir libros de caballería; ha de decirse caballerías en plural, que este nombre se da a las hazañas llevadas a cabo por un caballero. La afición a las novelas caballerescas fué predominante en España por el espacio increíble de más de tres siglos. En el siglo XIV el Canciller Pero López de Ayala, entre sus yerros más grandes, se lamentaba de haber sido víctima de tan desatinada afición:
Plogome otrosí oir muchas vegadas Libros de devaneos e mentiras probadas: Amadis, Lanzalote e burlas asacadas, En que perdí mi tiempo a muy malas jornadas. (Rimado de Palacio, copla 162.)
A mediados del siglo XVI Santa Teresa se acusa de igual pecado, y a principios del XVII era todavía tan desmedido el apego a tales novelas, que Cervantes, para amenguarlo, ridiculizó en su Quijote los extravíos que tan dañosa lectura causaba.