Note 141 — FERNANDO DE ROJAS (Hay memorias suyas hasta el año 1538)
Reading edition
Romance divulgadísimo en los siglos XVI y XVII. La música con que lo cantaba Sempronio podía ser la que da Luis Venegas de Henestrosa en su Libro de cifra nueva, Alcalá 1557, o la que pone Juan Bermudo en su Declaración de instrumentos musicales, 1555. Tan popular se hizo el comienzo de este romance cuando se trataba de algún despiadado, que en el Rinconete de Cervantes la Cariharta, enojada con Repolido, le llama «ese marinero de Tarpeya, ese tigre de Ocaña», es decir que el primer verso había cristalizado en un disparate popular, semejante al otro que equivale a «tigre de Hircania.»